viernes, 9 de enero de 2015

¿Cuánta grasa tiene tu carne favorita?

Foto: asquality.net 
No todos los alimentos de origen animal aportan la misma cantidad de grasa, por lo que el Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes los divide en cuatro grupos:

1.- Muy bajo aporte de grasa 
Este grupo aporta entre 1 y 3 gramos de grasa y 40 kilocalorías por porción:
Atún fresco, atún light drenado, calamar, bistec de res, cecina, chambarete, charales secos (sin freír), claras de huevo, falda de res, filete de pescado fileteado, filete de res, iguana, maciza de res, menudencias de pollo, pechuga de pavo y de pollo, pulpo, queso cottage, queso mozzarella (cero grasa), roast beef, surimi, carne tampiqueña, trucha fresca y venado.

2.- Bajo aporte de grasa
Aportan entre 3 y 5 gramos de grasa y 55 kilocalorías por porción: 
Atún en aceite (drenado), arrachera de res, carne de cerdo, ternera, barbacoa (sin freír), conejo, jamón bajo en grasa, molida de sirloin, molida especial, ostiones, pavo, pierna de cerdo, queso de soya, panela, fresco o canasto, salmón, sustituto de huevo en polvo, trucha ahumada y tofu firme.

3.- Moderado aporte de grasa
Aportan entre 5 y 8 gramos de grasa y 75 kilocalorías por porción:
Bistec de bola, carne de suadero, chicharrón de cerdo, huevo, muslo de pollo, pata de cerdo, queso de soya, holandés, monterrey (bajo en grasa), mozzarella semidescremado, parmesano, ricotta, requesón, salchicha de pavo, sardinas y sesos.

4.- Alto aporte de grasa
Aportan más de 8 gramos de grasa y 100 kilocalorías por porción:
Carne molida (regular) de res, cordero, costilla de res, espaldilla, fondue de queso, huevo de pato, jamón, lengua de res y de cerdo, jumiles, morcilla, moronga, nuguets, peperoni, salami, pollo rostizado, quesos en general, rib eye, salchicha, tripas de res y yema de huevo.

"Somos lo que comemos vs. lo que gastamos"


martes, 6 de enero de 2015

Un buen comienzo




Típico, le pides a los reyes magos un milagro para perder los kilos ganados durante la época decembrina y sólo te dejan una rosca. Suele pasar, así que mejor te comparto tres remedios (no mágicos) que te pueden ayudar en la lucha contra esos kilitos de más.



1.- Incluye a tu dieta alimentos que brinden saciedad
Tanto los alimentos ricos en fibra como las proteínas magras y las grasas insaturadas son la mejor opción para controlar el apetito. 

Algunas opciones para tus tardes de ansiedad podrían ser:
  • Verduras acompañadas de hummus, nueces o jocoque
  • Fruta con yogur o queso cottage y salvado de trigo natural
  • Sándwich de queso panela acompañado de aguacate, germen de alfalfa y zanahoria rallada
  • Palomitas de maíz

Proteínas recomendadas: Leguminosas (frijol, haba, lentejas, garbanzo, chícharo), lácteos descremados o “light”, queso panela o fresco, pechuga de pollo, pavo, atún, pescado y huevo.

Cereales integrales: Avena, tortilla, arroz salvaje, espagueti integral, quinoa y amaranto. 

Grasas: Aguacate, nueces, almendras, cacahuate natural, aceitunas, ajonjolí, aceites vegetales como oliva, canola o soya (con moderación). 

2.- Evita códigos de barras en tu alimentación 
Comencemos por aclara que no todos los alimentos procesados son iguales, algunos como es el caso del atún enlatado o –ciertos- yogures naturales resultan excelente opción, pero tristemente la mayoría de los alimentos paquete (como yo les llamo) están atiborrados de azúcar, sodio, grasas saturadas y trans, ingredientes que además de aumentar tu cintura, son poco recomendados para el cuidado de la salud.

3.- Bebe agua simple
¿Sabías que alrededor del 20% de la ingesta calórica de los mexicanos proviene de bebidas azucaradas? 
Beber agua simple no sólo te ayuda a restar calorías a tu plan, tiene otros beneficios:
  • Mejora la digestión
  • Regula la temperatura
  • Contribuye a la eliminación de toxinas en el organismo
  • Ayuda a mejorar la absorción de nutrimentos
  • Brinda saciedad

Comienza el año con estos sencillos consejos y recuerda, la magia no existe. Pequeños cambios, grandes diferencias.