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lunes, 14 de julio de 2014

Sobrepeso y embarazo

Foto: BabyMed
Después de 13 años me resulta difícil describir las sensaciones que tuve durante el embarazo, sólo recuerdo que vivía con mucha hambre y sueño.

Además de tener un embarazo complicado me AUTO prescribí reposo –casi- absoluto, me consentí con los famosos antojos e incluso renuncié a mi vida laboral. Básicamente adopté la vida de un lobo marino (ahora entiendo porque mi esposo de cariño me llama foca).

Con ese estilo de vida no hice más que engordarme, sí, cada que llegaba al ginecólogo veía su cara de asombro pues en cada visita yo subía –ni más ni menos- que tres kilos ¡Jesus! Eso representa 21 mil kilocalorías mensuales “extra” en mi dieta lo que evidentemente desencadenó en sobrepeso el cual mantuve durante 5 años y es la razón por la cual regresé a las aulas de la Universidad a estudiar Nutrición.

¿Sabías qué el 43% de las embarazadas ganan más peso del recomendado? y tristemente la mayoría de ellas no regresa jamás a su antigua talla de jeans. La mujer embarazada debe aumentar entre 9 y máximo 12 kilos o, 300 gramos semanales.

Al final del embarazo se acumulan entre 3 y 4 Kg de grasa lo que significa alrededor de 35 mil kilocalorías, suficientes para ayudar al gasto energético que demanda la lactancia.

¿Cuánto más debes comer?
En realidad no mucho. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) se recomienda un aporte adicional diario de 150 kilocalorías durante el primer trimestre, y de 350 kilocalorías a lo largo de los meses posteriores.
Si bien un correcto cálculo de ingesta debe ser prescrito por un nutriólogo, el total de kilocalorías a consumir por día también se puede calcular multiplicando 30 por kilogramo de peso corporal.

¿Cómo bajar de peso después del parto? 
  • Se paciente. La mayoría de las mujeres comienzan a perder el peso ganado hacia la sexta semana después del parto o mejor conocido como la cuarentena.
  • Durante la lactancia requieres mayor gasto energético lo que significa que si no modificas la dieta (o sea comes igual, ni más ni menos) perderás peso de forma natural. 
  • No elimines de la dieta ningún grupo de alimentos, cada uno aporta nutrientes requeridos para tu pronta recuperación.
  • Limita el consumo de “blancos”, azúcar, harina refinada, y sal.
  • Sustituye los lácteos enteros por descremados.
  • Baja la velocidad. Tómate el tiempo para comer, hacerlo despacio indica con mayor precisión la sensación de saciedad.  
  • Prefiere sobre todas las bebidas el agua natural. Tomar atole no te hará producir más ni mejor leche, sí engordar.
  • Realiza actividad física. Sal a dar un paseo con el bebé, también ayudará al pequeño a recibir el famoso “baño de sol” el cuál favorece el desarrollo y crecimiento de los huesos del pequeño.
  • Descansa. Dormir correctamente –aunque suene extraño- te ayuda a mantenerte en línea.
Si en tus planes está embarazarte, comienza con el pie derecho, es decir a través de una buena nutrición, recuerda que un peso correcto va más allá de la vanidad. Evita complicaciones durante la gestación y vive la llegada de tu bebé saludablemente.

Somos lo que comemos vs. lo que gastamos.

jueves, 7 de marzo de 2013

Lactancia

Hoy en día son menos las madres que alimentan a sus hijos con leche materna. Según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT) hubo un descenso en lactancia materna exclusiva en menores de 6 meses de 7.9 puntos porcentual.

INSP. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012.
Amamantar no solo resulta benéfico para el bebé, también lo es para la madre. Además de brindarle la mejor nutrición, lo protege contra agentes patógenos, previene futuras enfermedades, brinda seguridad y fortalece la relación mamá e hijo.

La organización Mundial de la Salud recomienda alimentar al bebé exclusivamente de leche materna durante los primeros seis meses de vida, mientras esto ocurre no le des de beber otros líquidos, ni agua ni jugos y menos infusiones. Por la seguridad de tu bebé, no apliques el té de anís que tanto recomienda la abuela.

La producción de leche es determinada de acuerdo a las necesidades del bebé, resulta “rara” la mamá que no produce la suficiente. Por lo general esto sucede cuando no permiten al bebé mamar a libre demanda, si no hay estimulación, no hay producción.

5 Principales mitos de la lactancia
  1. Amamantar duele. En un principio se presenta un dolor “tolerable” y este desaparece a los pocos días.
  2. No tengo leche. Toda mujer está en la capacidad de lactar. Es necesario ser paciente y dejar que el bebé muestre su instinto de alimentación.
  3. Tengo poca leche. A mayor succión, mayor producción.
  4. La leche después de cierto tiempo se convierte en agua. Falso.
  5. La leche de fórmula es más completa. La leche materna no se compara con ningún tipo de complemento, además de ser el confort ideal para el bebé.