miércoles, 20 de mayo de 2015

Cómo alimentar a mi hijo

Foto: huffingtonpost.com
1. Considera el desayuno la comida más importante del día.
Explica al pequeño que al igual que los autos, nuestro cuerpo necesita cargarse de energía para poder funcionar correctamente, y el desayuno es la comida más importante del día, ya que después de tantas horas de sueño amanecemos con la reserva baja. Los lácteos son excelente opción para este tiempo de comida ya que son buena fuente de proteína y de hidratos de carbono.
2. Haz divertida la hora de la comida.
Si bien cuando nos sentamos a la mesa nos tenemos que sentar “ a comer”, hacer este momento ameno no es difícil. Escucha y comparte las experiencias del día, hazle saber lo importante que es disfrutar ese momento juntos. Evita regaños y discusiones.
3. Da variedad y color a sus platos.
Para evitar pasar horas en la mesa con el típico ¡eso no me gusta! procura platos coloridos, variados, divertidos y con un toque de creatividad. Por ejemplo, convierte esa aburrida milanesa en una carita feliz, utilizando rodajas de zanahorias para los ojos, una bolita de aguacate para al nariz, jitomate en la sonrisa y  germen de alfalfa como cabello. Además de divertido invitas sutilmente al niño a probar otro tipo de alimentos.
4. Considera la importancia de los hidratos de carbono.
Un poco más de la mitad de las calorías deben provenir de hidratos de carbono como el arroz, la pasta, los cereales integrales, las verduras y las frutas.   
5. Incluye al menos 5 porciones de verdura y fruta en su alimentación.
Son la principal fuente de vitaminas, minerales y fibra, ¡es fácil llegar a la cuota! Aprovecha la gran diversidad con la que cuenta nuestro país.
6. Ofrece alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3.
Los ácidos grasos Omega 3 aportan grandes beneficios a la salud de los pequeños. Se encuentran principalmente en: aceites de semillas (cártamo, girasol, maíz, soya), pescados grasos (atún, sardina, salmón, arenque), oleaginosas (nuez, almendra, pistache, semillas, linaza, chía), aguacate y algunos cereales de grano entero.
7. Disfruten de colaciones saludables y nutritivas.
Acostúmbralos a llevar siempre con ellos un recipiente con colaciones ricas y nutritivas como: palomitas de maíz hechas en casa, bolitas de frutas y/o verduras, frutos secos, nueces, cereal o un yogurt.
8. Haz del agua simple su bebida favorita.
Es necesario que nuestros pequeños se acostumbren a acompañar sus alimentos con agua simple.
9. Cepilla los dientes al menos dos veces por día.
La mejor manera de mantener una bella sonrisa en nuestros pequeños es lavándolos –por lo menos- dos veces por día. Evita caries y recuerda que una buena nutrición comienza por la boca.
10. ¡A moverse!
Además de la actividad física que desempeñe el pequeño, procuren paseos familiares, caminatas, colaboración con las tareas del hogar, etc. Hazle saber la importancia que tiene el ejercicio físico para

No quieras modificar los hábitos y la conducta alimentaria del niño de un día para otro, para obtener resultados permanentes deberás ir poco a poco. Recuerda que, una vez encaminados, les será difícil soltar el hábito.