domingo, 14 de septiembre de 2014

¿Cómo preparar un saludable refrigerio escolar?


Foto: arade.condenast
El refrigerio escolar debe ser práctico, de fácil preparación, y sobretodo atractivo. Utiliza la imaginación, procura que además de nutritivo sea divertido, por ejemplo utiliza un corta galletas para el pan, parte la fruta en forma de bolitas, etc. Procura utilizar tuppers herméticos y llamativos.

Debe cubrir entre el 15 y el 20% del requerimiento calórico diario. No debe sustituir ni el desayuno ni la comida.


Idealmente, debe incorporar un alimento de cada grupo del Plato del Bien Comer. Es decir, verduras y/o frutas, cereales o tubérculos (papa, camote) y, leguminosas o alimentos de origen animal.

Algunas opciones
Para elaborar un saludable refrigerio escolar, elige un alimento de cada columna.

VERDURAS Y FRUTA
CEREALES
PROTEÍNA
Manipulables y que no pierdan firmeza
Preferentemente integrales
No fritos
Evita embutidos (salchicha, jamón de cerdo, chorizo)
·    Manzana
·    Fruta de temporada
·    Pasitas
·    Bolitas de melón
·    Gelatina de fruta
·    Verdura rallada (zanahoria, jícama, betabel)
·    Palitos de verdura
·    Germen
·    Zanahorias tipo “baby”
·    Fruta deshidratada
·    Tomates cherry

·    Pan de granos
·    Galletas tipo María
·    Galletas de maíz (Salmas)
·    Palomitas de maíz
·    Pan pita
·    Totopos horneados
·    Bagel
·    Quinoa
·    Amaranto
·    Pasta cocida (coditos)
·    Granola
·    Esquites


·     Yogur
·     Cuadritos de queso panela
·     Leche descremada
·     Nueces, almendras, cacahuates
·     Crema de cacahuate
·     Atún
·     Pavo
·     Hummus
·     Jocoque
·     Huevo duro
·     Pechuga de pollo deshebrada
El refrigerio escolar deberá ir acompañado siempre de agua natural.
Eventualmente (no más de 2 veces por semana) se podrá incorporar lácteos fermentados, jugos de fruta o verdura, néctares y alimentos líquidos de soya.

La salud de los pequeños depende 100% de las opciones que como padres ofrecemos. Recuerda ellos deciden "cuánto" y nosotros "qué".

Somos lo que comemos vs. lo que gastamos.